Amanhã, dia 22, às 20h40m, participarei do programa Caminhos da Reportagem, da TV Brasil. O tema é Jogos Paralímpicos.

 

LA VANGUARDIA, 16/09/2016:

EL DÍA DESPUÉS
Brasil quiere retirar las prestaciones a los discapacitados de Río tras acabar los Juegos Paralímpicos

El Gobierno pretende ahorrar dinero al reducir el número de pensiones por incapacidad laboral, que suponen 1,1 millones en estos momentos

ANDY ROBINSON, Río de Janeiro

Con más de 40 medallas cosechadas en los primeros cinco días, Brasil parece bien posicionado para cumplir con la meta de situarse entre los cinco países líderes en los Juegos Paralímpicos. Daniel Dias, nacido sin manos y con un solo pie, se ha confirmado como el mejor nadador discapacitado del mundo. Maria Rizonaide da Silva, que padece enanismo, se ha hecho con el oro en halterofilia. El velocista Felipe Gomes, que se quedó ciego a los seis años, ganó la medalla de plata en los cien metros.

Son extraordinarios logros. Pero el nuevo plan de recortes del sistema de prestaciones para discapacitados laborales que prepara en estos momentos el nuevo gobierno de Michel Temer no da muchos motivos de celebración para millones de minusválidos en Brasil. Temer, que fue abucheado por el público al anunciar la apertura de los Juegos Paralímpicos la semana pasada en el estadio Maracaná, pretende hacer recortes en un sistema de pensiones y prestaciones considerado inviable en un país cuya deuda pública crece como la espuma. Y, según se puede desprender de los borradores del plan, los discapacitados son los primeros en el punto de mira.

El Gobierno pretende ahorrar dinero al reducir el número de pensiones por incapacidad laboral –1,1 millones en estos momentos–. Quiere eliminar el 30% de las pensiones, facilitando un ahorro de 6.000 millones de reales, según los cálculos de la revista D inheiro Asimismo se pretenden reducir los 43.000 millones de reales gastados en prestaciones por enfermedades de larga duración e invalidez.

Hay nueve millones de minusválidos en edad laboral en Brasil, pero sólo un millón participa en la población activa. Esto es lo que el nuevo Gobierno pretende cambiar ya que cada incapacitado tiene derecho a una renta básica de 800 reales (215 euros) al mes si no puede trabajar. Tal y como ha ocurrido en otros países, se espera que los ahorros se obtendrán mediante pruebas más exigentes respecto la capacidad de los incapacitados para hacer un trabajo.

Los grupos de defensa de los derechos de minusválidos se han mostrado alarmados por los planes. “Estamos preocupados y vamos a pelear”, dijo Andrei Bastos, director de la oenegé Amigos de los Discapacitados en Río. “Antes de recortar las prestaciones y pensiones, se tiene que demostrar no sólo que la persona pueda trabajar, sino que puede llegar al trabajo y eso no es nada fácil en ciudades como Río”, añadió Bastos, que va en silla de ruedas. La situación no puede sino recordar la polémica de los Juegos Paralímpicos en Londres en el 2012.

Entonces, los grupos de defensa de las derechos de los discapacitados británicos protestaron contra los Juegos ya que la multinacional privada francesa Atos, que se encargó por contrato de la selección de los incapacitados aptos para trabajar, fue nombrada patrocinador. Atos, empresa con ánimo de lucro, había negociado un contrato con el Gobierno conservador británico según el cual sus ingresos subían en función del numero de incapacitados a los que negaba el derecho a cobrar la prestación por discapacidad laboral. Dadas las afinidades ideológicas entre el Gobierno de Temer y los conservadores británicos, así como una serie de actuaciones de externalización privada anunciadas en los servicios públicos, no se descarta que se adopten medidas parecidas en Brasil. Cientos de espectadores que consideran que Temer ha llegado al poder tras un golpe de Estado parlamentario han enarbolado pancartas con el mensaje “Fora Temer!” (Fuera Temer) durante los Paralímpicos.

Río de Janeiro es una auténtica pesadilla para los discapacitados con sus aceras estrechas y mal mantenidas, tráfico caótico y un trasporte público que no da abasto para los millones de personas de bajos ingresos que se desplazan desde la periferia cada día en autobuses abarrotados. “Los minusválidos son invisibles en Brasil; muchos apenas salen de casa”, dice Isabel Mayor , científica discapacitada de la Universidad de Río de Janeiro. Eso sí, es fácil ver a personas con graves deficiencias físicas o mentales trabajando en la economía sumergida. “Hay mas problemas de minusvalía en los barrios pobres”, agrega Bastos.

Los nuevos servicios de transporte púbico estrenados a bombo y platillo antes de los Juegos Olímpicos apenas han resuelto el problema. Aunque la prolongación del metro y la nueva línea de autobuses rápidos hasta el barrio de Barra de Tijuca tiene acceso para sillas de ruedas, no es el caso en el resto de la ciudad. “Es igual que antes en cuanto a transporte; ha sido casi imposible para gente con problemas de movilidad llegar a los estadios para ver los Juegos Paralímpicos”.

Los servicios de autobuses normales han sido recortados en los últimos meses y, frecuentemente, los conductores no paran si ven a una persona en silla de ruedas porque no quieren perder el tiempo ayudándole a subir. “Yo estoy para garantizar que paren para todos; pero no siempre estamos”, asegura un inspector en una parada de autobús en la favela de Ciudad de Dios.

Hace diez años , bajo presiones del grupo de defensa de los derechos de los minusválidos, se creó un carril de acceso a la playa de Copacabana para gente en silla de ruedas. Ahora está lleno de baches y no se puede utilizar.

Los atletas paralímpicos “van a encontrar un entorno del estadio en el que tienen plena accesibilidad”, ironizó antes del inicio de los Juegos Teresa Amaral, superintendente del Instituto Brasileño para los Derechos de las Personas con Discapacidad. “Pero sólo si llegan en paracaídas…”.

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TRADUÇÃO:

Deficientes, a crua realidade depois da Paralimpíada

Em Londres 2012 e Rio 2016, os Jogos Paralímpicos coincidiram com planos para cortar as pensões por incapacidade laborativa

ANDY ROBINSON, LA VANGUARDIA (BARCELONA)
Rio de Janeiro

Com 72 medalhas, a delegação brasileira superou marcas relevantes e quebrou recordes históricos nos Jogos Paralímpicos Rio 2016. Daniel Dias, que nasceu sem mãos e um pé, conquistou o título de melhor nadador deficiente no mundo. Rizonaide Maria da Silva, que sofre de nanismo, ganhou ouro no levantamento de peso. Sprinter Felipe Gomes, que ficou cego aos seis anos, ganhou medalha de prata nos cem metros.

São feitos extraordinários. Mas o novo plano de cortes no sistema de pensões e benefícios que o governo de Michel Temer prepara para milhões de pessoas com deficiência no Brasil não dá motivo para comemorações. Temer, que foi vaiado pelo público ao anunciar a abertura dos Jogos Paralímpicos na semana passada no estádio do Maracanã, pretende fazer cortes nos gastos de um sistema de pensões considerado inviável em um país cuja dívida pública cresce a números recordes. E, ao julgar pelo rascunho do plano, as pessoas com deficiência são as primeiras na linha de tiro.

O Governo pretende economizar dinheiro, reduzindo o número de pensões de invalidez trabalhista – 1,1 milhão atualmente. O objetivo é eliminar 30% das pensões, gerando uma economia de R$ 6 bilhões, de acordo com os cálculos da revista Dinheiro. A ideia é também reduzir os R$ 43 bilhões gastos com o Benefício de Prestação Continuada da Assistência Social.

No Brasil, existem nove milhões de pessoas com deficiência em idade ativa, mas apenas um milhão é capaz de participar na força de trabalho. Isso é o que o novo governo pretende mudar, já que cada deficiente incapacitado para o trabalho tem direito a uma renda básica de R$ 800 reais (215 euros). Como em outros países, espera-se que a economia seja obtida por meio de testes mais rigorosos quanto à capacidade de trabalho das pessoas com deficiência.

Grupos de defesa dos direitos das pessoas com deficiência estão alarmados com os planos do Governo. “Estamos preocupados e vamos lutar”, disse Andrei Bastos, jornalista e integrante do Fórum Nacional de Educação Inclusiva. “Antes de cortar benefícios e pensões é preciso mostrar não só que a pessoa pode trabalhar, mas que consegue chegar ao local de trabalho, o que não é fácil em cidades como Rio”, disse Bastos, que se locomove por meio de uma cadeira de rodas.

A situação recorda a controvérsia dos Jogos Paralímpicos de Londres, em 2012. Na ocasião, grupos britânicos de defesa dos direitos das pessoas com deficiência protestaram quando a multinacional francesa Atos, que havia sido contratada para selecionar as pessoas com deficiência aptas a trabalhar, foi nomeada patrocinadora da Paralimpíada. Atos, empresa privada com fins lucrativos, tinha negociado um contrato de ‘taxa de sucesso’ com o governo conservador britânico: quanto maior fosse o corte do número de pessoas com deficiência que recebiam o benefício por incapacidade laboral mais a empresa ganhava. Dadas as afinidades ideológicas entre o Governo do Temer e os conservadores britânicos, bem como uma série de ações anunciadas relativas à terceirização nos serviços públicos, é possível que medidas similares sejam adotadas no Brasil. Durante os Jogos Paralímpicos, centenas de espectadores que viram Temer chegar ao poder após um golpe parlamentar levantaram faixas com a mensagem “Fora Temer”.

Com calçadas estreitas e mal conservadas, tráfego caótico e transporte público ineficiente para milhões de cidadãos de baixa renda que se deslocam a partir da periferia todos os dias em ônibus lotados, o Rio de Janeiro é um pesadelo ainda maior para as pessoas com necessidades especiais. “Os deficientes são invisíveis no Brasil; muitos nem saem de casa”, diz Isabel Mayor, professora de Medicina Física e Reabilitação da Universidade Federal do Rio de Janeiro, também cadeirante. Ainda assim, é fácil ver pessoas com deficiências físicas ou mentais graves trabalhando na economia informal. “Há mais problemas de deficiência em bairros pobres”, diz Bastos.

Os novos serviços de transporte púbico estrearam com grande alarde antes dos Jogos Olímpicos sem terem resolvido efetivamente o problema. Embora a extensão do metrô e a nova linha de ônibus rápido (BRT) para a Barra de Tijuca tenham acesso para cadeiras de rodas, essa não é a realidade para o resto da cidade. “Nada mudou. Para as pessoas com problemas de mobilidade, continuou sendo impossível chegar aos estádios para assistir os Jogos Paralímpicos”, disse Bastos.

As linhas de ônibus urbanas foram reduzidas pela Prefeitura nos últimos meses. Além disso, muitas vezes, os motoristas não param quando veem um cadeirante, pois não querem perder tempo ajudando a pessoa a subir. “Eu estou aqui para garantir que os motoristas parem para todos; mas é impossível controlar a cidade inteira”, diz um fiscal à paisana numa parada de ônibus na favela Cidade de Deus.

Há dez anos, por pressão de um grupo de defesa dos direitos das pessoas com deficiência foi criada na Praia de Copacabana uma pista de acesso à água para cadeiras de rodas. Mas agora o serviço está desativado. Antes do início dos Jogos, Teresa Amaral, superintendente do Instituto Brasileiro dos Direitos das Pessoas com Deficiência, ironizou os atletas paralímpicos: “Você vai encontrar um ambiente de estádio onde terá acessibilidade plena. Mas vai precisar chegar lá de paraquedas”.

Tradução: Júnia Azevedo

Original: http://www.lavanguardia.com/deportes/20160916/41345222195/brasil-retirara-prestaciones-discapacitados-paralimpicos.html

 
 

Na próxima segunda-feira, às 8h, participarei, como entrevistado, do programa Jornal Visual, da TV Brasil (tem reprise às 24h). O assunto, obviamente, é Paralimpíada e seu legado.

 
 
 

Nós, pessoas com deficiência, atletas ou não, não temos nada de super-heróis da superação. Se não somos atletas, quando escrevemos nos teclados dos computadores com os dedos dos pés, estamos apenas exercendo o resultado de um processo de adaptação.

Quando somos atletas, depois de já exercermos naturalmente no cotidiano nosso(s) resultado(s) de adaptação à(s) nossa(s) deficiência(s), aí sim, estamos em busca da superação. Mas a superação então buscada é da mesma natureza da superação buscada pelos atletas sem deficiência. Todos nós, deficientes ou não, competimos com nossos adversários em busca da superação das nossas próprias marcas, em busca da medalha de ouro. Todos nós somos, então, heróis!

Eu mesmo, guardadas as devidas proporções, pois nunca fui atleta, quando já não tinha a perna esquerda, arrebentei o tendão do ombro direito e fiquei sabendo que ficaria seis meses com o braço direito imobilizado numa tipoia de abdução. Privilegiado, tive tempo para treinar e me preparar para fazer tudo apenas com a mão esquerda. Confesso que vestir minhas calças jeans foi o mais difícil, mas o resto, sem falsa modéstia, foi moleza, e hoje em dia sou ambidestro.

Portanto, vamos festejar nossos heróis esportivos, deficientes ou não, com a mesma vibração, com o mesmo imenso orgulho!

 

Aus der brasilianischen Zeitung “O Globo”, Rubrik “Opinião“, von 08/19/2016

Alice im Land der Paralympischen Spiele

Bei Andrei Bastos

In der Geschichte „Alice im Wunderland“, Wesen aller Art interagieren in vielerlei Formen, und deren Unterschiede werden nie die Ursache für Vorurteile oder Diskriminierungen. Die fiktive Abenteuer und Missgeschicke dieser Charaktere zeigen deren Merkmale und Persönlichkeiten, in der Umgebung reflektiert, die sie im Wunderland teilen.

Für die Wesen, die außerhalb des Bereichs der Fantasie leben, definiert häufig die Unmöglichkeit der Interaktion, auch unter Gleichen, die Existenz: erfolgreiche Interaktionen sind eher die Ausnahmen, die die Regeln bestätigen. So ist die Natur der Menschen, die außerhalb Wunderlands leben.

Wenn wir die Möglichkeiten betrachten, die uns Science-Fiction und die technologische Entwicklungen anbieten, wird es vorstellbar, dass unsere Welt eines Tages in der Lage sein wird, unterschiedliche Wesen in ihrer Vielfältigkeit zu begrüßen. Auch wenn diese Welt der Zukunft anders als das Wunderland von Alice aussieht.

In der Tat, wenn wir denken dass die Science-Fiction so viel vorhergesehen hat, was uns heute die Technologie ermöglicht, können wir viele Abenteuer und Merkmale verschiedener Wesen der Fiktion als Vorwarnung sehen. Geschichten, die aus den tiefsten Ecken der menschlichen Fantasie kommen und über die Fähigkeit zu fliegen erzählen, oder über die Möglichkeit berichten, mit jemandem auf der anderen Seite des Planeten zu kommunizieren. Fantasien, die zeigen wie wir mit sehr unterschiedlichen “Wesen” leben können, wie die Charaktere in Alice im Wunderland tun.

Wir haben noch einen langen Weg vor uns, bevor wir in einer Welt leben, in der alle Unterschiede und Differenzen wirklich akzeptiert werden. Ein Beispiel dafür, wie weit entfernt wir noch von dieser Welt sind, ist der Mangel an finanziellen Mitteln für die Paralympische Spiele 2016.

Trotzdem wurden einige wichtige Schritte schon unternommen – geschlechtsspezifische Unterschiede werden besser akzeptiert; die Rolle der Frauen in der Gesellschaft entwickelt sich immer mehr; Rassendiskriminierung wird als “etwas aus der Vergangenheit” bereits berücksichtigt. Aber es gibt noch eine Menge Arbeit zu tun.

Das Kollektives Unbewusstes hält ein vorherrschendes Bild von dem, was ein Mensch haben soll: zwei Beine, zwei Arme und, am wichtigsten, autonome Mobilität. Wenn wir über verschiedene Gruppen von Menschen denken, häufig schließen wir Menschen ohne Beine, ohne Arme oder an Rollstuhle gefesselt aus.

Beeinflusst durch unterschiedliche kulturelle Aspekte betrachten wir dieses “Vergessen” als etwas Natürliches. Aber es ist die Kultur selbst, die uns ermöglichen soll, in unserer Psyche die Akzeptanz von Menschen mit verschiedenen Eigenschaften und Formen zu verinnerlichen.

Diese „Wesen“ werden „behindert“ genannt. Obwohl sie eine Menge in Bezug auf Menschenrechte erreicht haben, stehen sie immer noch vor der unüberwindlichen Mauer der Unsichtbarkeit und sind immer in Ghettos isoliert. Ein offensichtliches Beispiel, das sich speziell mit der Leistung des menschlichen Körpers beschäftigt, ist die Trennung zwischen die Olympischen- und die Paralympischen Spiele.

Wenn wir verschiedene Sportarten und verschiedene Kategorien innerhalb jeder Disziplin haben, warum können wir nicht den Sport der behinderten Sportler als Kategorien in verschiedenen Disziplinen einbauen?

Um diese Idee mehr akzeptabel und verständlich für alle Menschen – Behinderte oder nicht – zu machen, würde ich gerne Wunderland als Ort für die nächste Olympischen Spiele vorschlagen. Dort kann ein Event stattfinden, dass alle Menschen einschließt und über genügende finanzielle Mittel verfügt, um alles zu erreichen, dass noch zu erreichen ist.

Andrei Bastos ist Journalist und Mitglied des Nationalen Forum zur inklusiven Bildung. Er ist auf den Gebrauch eines Rollstuhls angewiesen.

 

Brazilian Newspaper, O Globo, Opinion, 08/19/2016

Alice in Paralympics Land

By Andrei Bastos

In Alice in Wonderland, beings of all kinds interact in many forms, and the differences between them are not causes of prejudice and discrimination. The characters’ fictional adventures and misadventures demonstrate the nature of each of them in the environment they share in Wonderland.

For the beings that live outside the realm of fantasy, the impossibility of interaction, even among equals, defines their existence—successful interactions are an exception to the rule. Such is human nature, in action and living outside Wonderland.

If we consider the possibilities offered by science fiction and by technological developments, we can think our world will be able, one day, to welcome the most diverse beings, even if this future world is different from Alice’s.

In fact, if we consider that fiction has anticipated much of what technology offers us today and that is part of our daily lives, we can accept the premonitory nature of the adventures of many different beings. These stories come from the deepest corners of human imagination and include the ability to fly, to walk on the moon, to speak with someone on the other side of the planet, and to know and live with very diverse “beings,” like the characters in Alice in Wonderland do.

We still have a long way to go before we can have a world in which all differences are truly accepted, and one example of how far we are from this world is the lack of funds to hold the 2016 Paralympic Games. Some important steps have been taken—gender differences are beginning to be accepted; women are expanding their role in society; prejudices against race are already considered “a thing of the past”. But there’s still a lot of work to be done.

The collective unconscious holds a predominant image of what a human being should have—two legs, two arms and, most important of all, autonomous mobility. When we think of the diverse human groups, we naturally exclude people with no legs, no arms, or wheelchair-bound.

Influenced by cultural aspects, we consider this “forgetfulness” as something natural, but it is culture itself that will allow us to instill in our psyche the acceptance of human beings with different shapes and forms. These beings are called “disabled.” Although they have accomplished a lot in terms of human rights, they still face the challenge of the huge and insurmountable wall of invisibility, and are always isolated in ghettos. One obvious example, which deals specifically with the performance of the human body, is the separation between the Olympic and Paralympic Games.

If we have different sports and different categories within each discipline, why can’t we include the sports of the disabled athletes as categories within different disciplines?

In order to make this idea more acceptable and understood by all kinds of people, disabled or not, and in order to make it happen for all—athletes and audience—, I would like to propose Wonderland as a possible venue for the next Olympic Games, an event that would include all people and that would have enough funds to accomplish everything that still needs to be accomplished.

Andrei Bastos is a wheelchair-bound journalist and member of the National Forum on Inclusive Education

 

O Globo, Opinião, 19/08/2016:

Alice no País da Paralimpíada

ANDREI BASTOS

No País das Maravilhas de Alice, os seres mais diversos interagem, de todas as formas, sem identificar as diferenças entre eles como fatores de preconceito e discriminação. As aventuras e desventuras dos seus personagens, por mais fantasiosas, expressam a maneira de ser de cada um no ambiente comum do País das Maravilhas.

Já no mundo dos seres nada fantasiosos, as indicações são, como regra, de impossibilidade de interação, mesmo entre iguais, geralmente dando um caráter de excepcionalidade positiva quando processos de interação são bem-sucedidos. Assim é a natureza humana fora do País das Maravilhas.

Talvez possamos ter a expectativa de que o mundo em que vivemos venha a acolher os seres humanos mais diversos, por conta das maravilhas que nos são apresentadas pela ficção e pela tecnologia, mesmo quando diferentes do mundo de Alice.

Aliás, se considerarmos que as histórias de ficção anteciparam muito do que hoje a tecnologia nos apresenta como banal, podemos aceitar como premonitórias as aventuras de seres muito diversos, provenientes dos mais profundos recônditos da imaginação do homem, seja voando, pisando na Lua, falando diretamente com quem está do outro lado do mundo, conhecendo e convivendo com “seres” tão diferentes, da mesma forma que os personagens do País das Maravilhas.

Sem dúvida, estamos muito longe de contarmos com tal acolhimento das diferenças no mundo em que vivemos, pois falta até dinheiro para realizar a Paralimpíada 2016. Mas alguns passos importantes já foram dados. As diferenças de gêneros começam a ser aceitas, as mulheres firmam, cada vez mais, seu papel na sociedade, preconceitos de cor ou raça já são considerados “antiquados”, embora ainda falte muito.

Mas podemos perceber que todos estão dentro de uma certa conformidade anatômica humana dominante no inconsciente coletivo, com duas pernas, dois braços etc. e, o mais importante, com mobilidade autônoma. Ao considerarmos os diferentes grupos humanos, naturalmente não incluímos pessoas sem pernas, braços ou em cadeiras de rodas.

Encarando como natural o “esquecimento”, não o fazemos apenas por uma questão cultural, embora a cultura seja o único caminho para introjetarmos em nossa psiquê tais modelos diferentes de seres humanos. Esses humanos, chamados de pessoas com deficiência, embora já tenham conquistado muita coisa em termos de direitos, ainda se deparam com o imenso e intransponível muro da invisibilidade e estão sempre sendo isolados em guetos. Assim é, como no exemplo mais evidente, que trata justamente da performance do corpo humano, com a separação entre Olimpíada e Paralimpíada.

Ora, se temos nos Jogos diferentes modalidades esportivas e diferentes categorias dentro de cada modalidade, por que não incluir no conjunto das competições as práticas esportivas das pessoas com deficiência como categorias das diversas modalidades?

Para que essa ideia possa ser absorvida e entendida por todos os tipos de pessoas, com e sem deficiência, e seja realizada plenamente por todos – atletas e público –, ouso apresentar o País das Maravilhas como candidato à realização da próxima Olimpíada, totalmente inclusiva, e com dinheiro para tudo.

Andrei Bastos é jornalista cadeirante e integrante do Fórum Nacional de Educação Inclusiva